Kano, el pc que cualquiera puede construir

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Recuerdo cuando por allá por el 2013 apareció en mi navegador Kano. Kano era una Raspberry Pi para niños.

En pleno boom de la Raspberry Pi -y lo que faltaba aún por llegar– unos chicos lanzaban en una campaña de crowdfunding (micromecenazgo) un ordenador para niños. Un ordenador dónde a los niños se les daba la libertad de montar una pequeña estación recreativa en sus casas. Porque, tal y como decía el sobrino de uno de sus creadores, querían un ordenador tan simple como lo es Lego.

Por eso crearon un kit dónde se une el montaje de la computadora con el diseño propio de la estética de ésta. Con él se abría un nuevo mundo de posibilidades: hackear Minecraft, crear el juego de la snake, programar el pongal final del día era un aprendizaje de cómo funcionan realmente los ordenadores.

Este recuerdo del 2013 se aviva ahora con un follow en Twitter de uno de sus creadores; un español afincado en Londres que pertenece al equipo que lanzó este producto. Un follow de el primer empleado que tuvo esta compañía a mi humilde cuenta.

Así vuelve a mi memoria aquel pequeño proyecto que quería ayudar a las generaciones futuras, un pequeño proyecto que ha crecido en estos dos años de vida. Un pequeño proyecto que se ha dado cuenta de que podía unirse al movimiento Open Source.

De esta manera, es en Marzo de 2014 cuando deciden lanzar su sistema operativo de forma abierta. Vaya, ahora si que se pone la cosa interesante, las posibilidades ofrecidas por un hardware y un software libres son infinitas.

Así, Kano lo que hace es generar una comunidad de niños que pueden programar en su casa sus propios juegos de manera sencilla y subirlos a la nube. Sí, tal vez muchos usuarios de Raspberry Pi no compren Kano, sino que simplemente descarguen su software. Pero tal vez muchos sí lo hagan. Tal vez no esté todo en monetizar sino también en las personas. En cómo niños comparten software de manera natural. Y digo natural porque compartir siempre lo ha sido, al contrario de lo que muchas veces el copyright nos ha impuesto.

Porque Kano ya no es un ordenador, Kano se ha convertido en un lugar dónde es posible compartir proyectos, imágenes o incluso aplicaciones. Un lugar dónde cualquiera puede aprender a programar, incluso un niño.

About the author

Sergio Luján

Ingeniero industrial especializado en proyectos electrónicos. Geek por definición; así que suelo pasearme por Twitter, @jLodz.

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